¿Cómo empiezo este post? ¿Con un directo: "estaba embarazada y lo perdí"? ¿o con un "la vida a veces es un mier, y las cosas no salen como las planificas?

Yo quería tener un plan de vida, tal vez era mi reloj biológico haciendo tick - avisando que era hora de tener esa conversación que tanto miedo me daba. Como soy mejor escribiendo que hablando, lo escribí. Y se lo dí para que lo leyera (analizándome, he llegado a la conclusión de que me gusta terminar mi pensamiento sin que me interrumpan…y eso solo lo logro por escrito). Lo hablamos, y a mi sorpresa, estábamos más que en la misma página:  queremos ser una familia.

No fue de un día a otro, nos dejamos de cuidar y pasaron los meses. En enero dijimos “ahora si, intentemos en serio”. Abrí mi aplicación y estuve pendiente de los días en que estaría ovulando. Y pasó, ese mismo mes pasó.  Es como si mi cuerpo lo supo de inmediato y no podía esperar para ir a comprar la prueba de embarazo.  La prueba mostró un gran “YES”  y mientras temblaba en el baño sin saber que hacer, le escribí a un par de amigas que brincaban de emoción por mi (y a mi mamá que no me creyó hasta que vio la prueba de sangre unas semanas después).

El como siempre había salido tempranito en la mañana, ya no recuerdo si era para hacer ejercicio o alguna reunión de trabajo. Y yo lo esperaba metida en Google viendo maneras de sorprenderlo pero no quería ninguna ropita de bebe- respeto lo cursi, pero yo no lo soy.  Todo lo que me gustaba iba a tardar días en llegar, y yo lo que sentía era un nudo en la lengua  como si fuese el secreto más grande que he tenido.


El sabía que me había estado sintiendo diferente. El me acompaño a comprar la prueba. El sabía que algún tipo de resultado venía. No me aguanté. Sentados en la cama, solo le dije “ es positivo” y me recibió con el abrazo más grande que me han dado. Nunca le había visto los ojos brillar de esa manera y mientras le temblaba la voz me dijo “La gente siempre habla de sentir que el corazón se les llena… y no lo había sentido, hasta ahora”. 

Siendo la realista que soy le dije que esperaramos, que no dijéramos nada todavía, que era muy temprano. Pero podía ver como el quería gritárselo al mundo.  Le dijimos a nuestras familias después del examen de sangre. Mi papá me llamó con lágrimas de alegría, y yo que lloro a los milisegundos cuando el llora, compartí su emoción de la misma manera.

Sabiendo lo común de las perdidas, me repetía a mi misma que no me podía ilusionar hasta oír ese latido. Y no podía esperar para esa cita con el ultrasonido. Fui al doctor a mis 7 semanas y media- fui sin el porque justo esa semana se rompió la pierna y no podía moverse mientras esperaramos que le diesen la fecha de operación. 

Ahí lloré por primera vez, porque siempre me imaginé ese momento  como lo muestran en las películas “de la mano de tu pareja, mientras ambos se miran con orgullo de haber creado una vida juntos”. Pero no fue así, estaba sola mirando a la pared morada con afiches de maternidad mientras el doctor me dijo que me calculaba menos tiempo ya que no veía feto y me pidió que regresara en 2 semanas para ver si se había desarrollado.



Ahí empezaron mis dudas, empecé a perder el sueño. No se si siempre supe que algo estaba mal o simplemente soy más paranoica de lo que me gustaría admitir. El ambiente en casa estaba más pesado que nunca con una cirugía que conllevaba placa, alambre y 5 tornillos. Y luego para completar mi carro me dejó accidentada mientras iba al doctor para hacerme los exámenes de sangre para esa segunda cita. 

 Todo esto me hizo cambiar mi cita para la semana siguiente. En mi cabeza era la mejor decisión porque iba a tener casi 11 semanas y ahí si que el feto se iba a dejar ver. Pero mi cuerpo aparentemente tiene un calendario interno y empecé a manchar el día de la cita original. Rápidamente llamé a mi doctor y me dijo con mucha calma que mientras no sangrara como un período o tuviese dolor, era totalmente normal que me veía pronto. Pero otra vez, mi cuerpo y su calendario interno no aguanto a la cita.

Empecé a sangrar más, no lo suficiente para preocuparme. Me acosté a dormir y después de la medianoche me empezó un dolor de vientre muy fuerte. Yo sabía lo que venía. Lo había leído, y fue como ver toda la parte teórica ocurrir en cuestión de horas. Nunca había sentido tanto dolor. Nunca había visto tanta sangre- tanto de mi o tanto de lo que debió haber sido ella (si, le llamé ella todo el tiempo). Después de recuperar la compostura un poco y aceptar lo que acababa de pasar venía lo difícil, quitarle ese brillo en los ojos a EL.


Y  mientras temblaba en el baño una vez más sin saber como decirle. Me acerqué a la cama y en el mismo lugar donde le dije “Es positivo” meses antes- le dije “it’s over” con lágrimas ya secas en los ojos.

Pero realmente no se acabó, empezó la parte difícil emocionalmente. Fui al doctor a considerar mis opciones y ver el siguiente paso. Gracias a Dios todo estaba bien, no necesitaba ningún procedimiento. Honestamente me daba terror necesitar un curetaje, no tengo familia en Miami y Gabriel todavía no podía manejar (nisiquiera caminar) y entrar a un procedimiento con anestesia general me ponía los pelos de punta.

 Siendo la persona que soy, se la estadísticas. Se lo común que son las pérdidas. Se que “no fue mi culpa”. Se que no significa que tengo algo mal. Se que Dios tiene un plan. Se que tal vez no era el momento. Lo se. Lo se. Estoy cansada de decir que lo se.


No se cuantas veces me dije a mi misma que no me ilusionase.  ¿Pero como no ilusionarse?  Y eso es exactamente lo que duele, todas las ilusiones inventadas en mi mente: esa manejada a New Orleans donde lo que hicimos fue hablar de nombres (y tener ya guardados nuestros favoritos). Todas las fotos de cuartos de bebe  que guardé en una carpeta secreta en Pinterest.  La foto del eco con "mi primera foto " escrita por detrás. Los planes de ir a la cita para averiguar al sexo con mis papás, y mi prima se iba a encargar de la fiesta sorpresa con globos azules o rosados. Pasar horas en aplicaciones que me decían día a día su crecimiento y ver como pasó de Poppyseed  a quien sabe que, porque ni se en que momento dejó de…ser.


El problema es ese vacío adentro del pecho. Ese vació de extrañar algo que nunca sentí, que nunca miré, que nunca abracé, que nunca…

Y ahora que?
¿Escogemos otro nombre porque ese era de ella?
¿Busco otras ideas de cuarto porque ese era de ella?
¿Siempre voy a sentir que alguien falta?.. ¿que el primero no llegó?
¿Siempre me preguntaré lo diferente que hubiese sido mi vida si todo "hubiese salido bien"?

No escribo esto para darles lástima.  Quería compartir esta experiencia porque debemos dejar el tabú con respecto a las pérdidas.  Hay algo en la sociedad que nos hace sentir como menos mujeres, como que no fuimos "capaces de procrear". 

Escuché todo tipo de comentarios; algunos duelen más que otros. Escuché desde el "tal vez no te cuidaste bien" (que era el que más me hervía la sangre porque hice todo lo que estaba en mi poder para tener un embarazo saludable); hasta la más común " todo pasa por el algo". Esa frase de todo pasa por algo solo me hace querer saber más la razón- y la razón nunca la sabré.

A todas las mujeres que lamentablemente han pasado por esto, quiero que sepan que no estás sola, que todo lo que sientes es normal, que tienes derecho a tu luto, que tienes derecho a hablar de esto sin sentir vergüenza  de sentirlo, de llorarlo, de sufrirlo.  Tienes derecho al ver a tus amigas con embarazos saludables y sentir el "¿por que ella si y yo no?". Tienes derecho a querer volver a intentar apenas tu doctor te diga, así como tienes derecho a sanar emocionalmente y esperar todo el tiempo que necesites.  Todos los días recuerda lo fuerte que eres, pero que esto te hará aún más fuerte.




" Serás feliz" dijo la vida, "pero primero, te haré fuerte".


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How do I start this post?
With a direct "I was pregnant and I lost it"? Or with a "life sometimes sucks and things don't go as planned"?

I wanted to have a long-term life plan- maybe it was my internal clock ticking- saying that it was time to have that dreaded conversation I was so afraid of. Since I like writing, I put all my feelings down and I gave that piece of paper to him (I overanalyze everything, including myself, and I've noticed that I like finishing up my train of though, and I can only accomplish that by writing it down). We talked about it and we were on the exact same page: we want to be a family.

It wasn't from one day to the other; we stopped being careful and months passed by. However in January we made a decision to "try for real". That's when I opened my little period app to make sure what dates I would be ovulating. It happened. It actually happened that month. I feel like my body instantly  knew, I felt different. I couldn't wait to confirm it with the pregnancy test. The test instantly showed a big "YES"; and while I was shaking in the bathroom, a million thoughts were going through my head. I texted a friend that knew how I was feeling and I could hear her jumping of excitement (I also texted my mom, but she didn't believe me until I showed her the blood test a couple of weeks later- you know, MOMS).


He wan't home when I woke up. I'm not sure if he was working out or at a coffee meeting. While I waited, I googled all the ways you can surprise your significant other. I hated most options, I'm not the typical corny girl, I didn't want the onesie with "you are going to be a father". Everything would have taken at least three days to arrive, I didn't have three days. As soon as he walked home, I felt like I was the official holder of the biggest secret of the planet.

He knew I had been feeling different. We live right by a pharmacy so he went with me to purchase it. He knew some type of "result" was coming his way. So I couldn't hold it in. While I was helping him with some sort of spreadsheet, I looked at him and I said "It's positive". He hugged me, the biggest hug I've ever received. I've never seen him that way, his eyes had a different spark. With a shaky voice he said "People talk about feeling their heart full, I haven't felt that until right now".

I told him to wait, that it was to soon to share it with anyone. But I could see how he wanted to scream the news through the window. We told our families a few weeks later when I headed to a local clinic for the blood test. My dad called me crying and crying out of happiness; and well, since I cry when I see him cry, I couldn't stop bawling.

Knowing how common miscarriages are, I kept telling myself I wouldn't believe it until I heard that heartbeat. I couldn't wait for that first official meeting with my OB-GYN. I was supposed to be 7 weeks and a half at that time. I went to that first appointment without him. He broke his leg a few days before and he was stuck in the bed waiting for the doctor to assign him the date for his surgery.

I cried for the first time, I always pictured that moment how you see it in the movies "holding your husband's hand, looking at each other full of pride because you have created a life together" . But it wasn't like that. I was alone staring at a purple wall full of maternity posters. The doctor came in, did the ultrasound, but he said something that scared me. He believed that Iwas a week less because he couldn't see the fetal pole. He asked me to come back in two weeks to make sure everything was developing the way it should.

That's when all the doubts started to pop in my mind, I started loosing sleep.  I don't know if I always knew something was wrong or that maybe I'm a little more paranoid that I would like to admit. The environment at home was very stressful because of the major leg surgery. I had double the home responsibilities, work responsibilities I couldn't fulfill - and of course,  to top it off my car broke down on the way to get some blood test for my second OB-GYN appointment.

Because of my car, I had to delay my appointment. In my head it was the best decision, the baby was going to be 11 weeks and the doctor would be able to see it. But apparently my body has an internal calendar and I started light spotting the day of my appointment. I quickly called my doctor and he said very calmy that it was very normal during the first trimester. He told me to worry if it looked like a  regular period. But again,  my body didn't make it to the actual appointment.

I started bleeding more and more, still not enough to fill a pad within an hour (which is when they tell you to hurry to the ER). It was late at night so we both went to sleep. Around 3am, a sharp pain woke me up; it felt like cramps but about three times worse. I knew what was happening. I've read about it, a lot.  I've never felt so much pain. I've never seen so much blood -it was so much blood and tissue I don't know what was me and what was her (yes, I always pictured it as a "she"). After trying to hold my composure and accepting what had just happened, I hated what was coming next: telling him, taking away that sparkle, that illusion.

There I was again, in the same bathroom shaking worse than before- once again without knowing how to tell him. I walked out and sat on the bed,  same place where I told him "it is positive", and I just whispered "it is over".

But it really wasn't over, the emotional portion of all of this was just starting. I headed to the doctor that morning to check everything and figure out the next step. Thankfully, I didn't need the D&C or any type of procedure. Honestly I was terrified of that. I don't have family in Miami and my husband couldn't drive me in case I needed to go through the procedure which includes general anesthesia. 

Being the type of person I am, I know the statistics. I know how common miscarriages are. I know that it wasn't my fault. I know that it doesn't mean there is something wrong with me or my body. I know God's timing is perfect. I know that maybe it wasn't the right time. I know I know I know. I am tired of saying I know.


I don't know how many times I told myself not to dream. But how can you not fill your mind with little dreams. And that's exactly what hurts, all the illusions that only lived in my mind. That time we drove to New Orleans and for many hours all we did was talk about baby names (and started saving our favorites). All those nursery pictures I saved in a secret pinterest board called "Baby". That first ultrasound picture where I wrote "my first photo" in the back. All the plans to go with my parents to the May ultrasound; where my cousin would be in charge of the gender reveal party full of blue and pink balloons. All those hours spent on baby apps that would give me daily updates about her growth; and seeing her go from a poppy seed to God knows what because I don't know when she stopped developing.

What hurts is that emptiness I feel on my chest. An emptiness of missing something I never felt, something I never saw, something I never hugged, that I never ANYTHING.

Now what?
Do we pick another name because that was hers?
Do I just delete that Pinterest board because it all belonged to her?
Am I always going to feel that there is something missing? That the first one didn't arrive?
Am I always going to wonder how different my life would have been if everything would have been okay?

I'm not writing this for you to feel bad for me. I want to share my experience because I feel there is a huge taboo around miscarriages. There's something about this society that makes us feel like less of a  woman if we have one, that we weren't able to "procreate".

I heard all type of comments; some were more hurtful than the others. I heard "maybe you just didn't take care of yourself enough" (which makes me so mad because I did everything on my end to have a healthy pregnancy), or the most common one "everything happens for a reason".  Yes it's true but that phrase only makes me wonder the "why", and I'm never going to get that answer.


To all women out there who unfortunately have gone through this loss, I want you to know that you are not alone, all you feel is absolutely normal. You have the right to mourn for as long as you want, you have the right to talk openly about it without feeling ashamed. You have the right to cry,  to do what you need to heal. You have the right to see friends that are pregnant or with babies and question "why them and not me". You have the right to try again as soon as you can , or to wait for as long as you need. Remember how strong you are, that you have people around you that love you...and that all of this will make you even stronger.