For the first part of my breastfeeding experience, please click here.


In July, when Nico was under two months, I wrote the first part of my breastfeeding struggles. I shared how my plan was always to breastfeed,  how he wouldn't latch, and how I decided to start pumping.

After that first post,  I contacted a doula/lactation consultant in Miami (@DoulaRenata if anyone is interested, she is absolutely amazing). She spent a whole afternoon with me. We talked about my birth experience, about the first few months, about the pumping, and more...all of this while trying to make him latch. We tried a nipple shield in many different ways and positions...and well,  it didn't happen. For at least another month, I continued trying...and it was fail after fail after fail.


Now, months alter, I'm able to look back and these were the problems we had:
- The hospital gave him formula right when he was born. In theory, because his sugar levels were low; but Renata was so upset about the fact that it's like nurses don't even give us the opportunity to feed them ourselves before giving them formula. If I could turn back time, I wouldn't let them take him until he latched.
- Also, at the hospital, there were always family members in the room. Even though, it is family; for something so new (that also involves taking your boobs out), I would have preferred to be alone and somehow I was afraid to speak up and request privacy.
- Nico is tongue-tied. The pediatrician said it wasn't anything major, so he didn't do anything about it. Renata said that she would have fix it as soon as he was born.
- I took too long to reach out to a specialist. Again, looking back I would have called Renata within the first week. At two months, Nico was very used to the bottle.

But I cannot live in the past thinking about the "what ifs".

So I continued pumping several times a day and as much as I could. I tried every tea, every cookie, every lactation supplement (especially the Legendairy Milk pills). I never saw a dramatic difference in my supply. I started getting more and more frustrated.

The first few months it was easy to pump since he was always sleeping.  Gabe and I are self employed but he has to leave frequently for shoots and it started getting more and more difficult to pump when I was alone and Nico demanded attention and love. All of this lead me to skip pump sessions, and we all know that milk production is a demand/supply situation, so my milk supply continued to drop (and he continued to eat more!). Yes, I shouldn't have skipped pumping sessions, but if Nico needed me in any way...he was the priority.

By the 3rd month, he was drinking 75% of my milk/25% formula.
By the 4th month, he was drinking 50/50.

Right around the 4.5 month mark, I decided to give it my all one more time. I asked my husband for his support (and extra help since Nico was extremely active). I reopened an app where you can track everything and I started logging absolutely everything in. I also increased my pumping sessions in terms of minutes and times a day.  I had OK days ( I say OK because I was still not producing enough to feed him exclusively), and some were definitely not OK.

I really gave it my all, but this "last try" made me notice I was not enjoying my baby because I was glued to a machine several hours per day- and it didn't even really worked because I still had to supplement with formula.

I really wanted to experience breastfeeding.  I really wanted to have that connection with my baby. I really disliked the pump. I really felt like I wasn't enjoying my baby to the fullest.

I decided to slowly stop pumping at 5 months. I was scared of mastitis since I got a few clogged ducts throughout those 5 months that hurt like CRAY.  I'm not going to lie, I cried SEVERAL times feeling like I was failing him.

Then, I had a moment of clarity:
- I'm proud of myself for pumping for over 5 months, for giving him the best nutrients all that time.
- I felt FREE. I finally had time to play with Nico without looking at the clock and thinking when to pump. I finally could visit my friends without carrying a pump around.  I finally could plan things without doing it around the pump schedule.
- And most importantly, I realized that my baby LOVES me- that he is absolute mama's boy and it has absolutely nothing to do with having a boob in between us. He loves me FOR ME, not because I'm a food source...he just LOVES me. He needed a happy mom more than anything.

I still wish I would have breastfed him, but I know, deeply in my heart, that there is nothing stronger than the connection we have. 





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Para leer la primera parte de este artículo, haz click aquí.

En julio, cuando Nico tenía menos de dos meses, les escribí la primera parte de mi experiencia dando pecho (o "no dando pecho" mejor dicho). Les conté como mi plan siempre fue darle pecho, como nunca se me pegó, y como decidí usar el extractor.

Después de ese primer post, contacté a una dula/especialista en lactancia en Miami (su nombre es @DoulaRenata por si les interesa, es INCREIBLE). Ella pasó toda la tarde conmigo. Estuvimos hablando sobre como fue mi parto, como nos había ido esos dos primeros meses, como me iba con el extractor (básicamente todo lo que les he contado). Todo esto mientras intentábamos que se me pegara, cosa que no pasó.  También intentamos una pezonera.  Me dijo que siguiera intentando, que lo convirtiera en un juego...eso hice, pero todos fueron "solo intentos".

Ahora que me puedo sentar y analizar un poco todo, siento que estos fueron los problemas que tuvimos:
- Según el hospital nació con los niveles de azúcar bajos, por eso le dieron fórmula casi instantáneamente. Renata dice que escucha esto mucho, y que le parece muy injusto porque deberían dejar al bebe´más tiempo con la mamá en vez de darle el biberón tan rápido.
- En el hospital siempre había familia en el cuarto. Aunque sí, son familia, cuando es algo nuevo (que aparte requiere andar semi desnuda), hubiese preferido estar sola. Y mi error fue no pedir algo de privacidad.
- Nico tiene un pequeño frenillo. Según el pediatra, no era necesario arreglar ese detallito. Según Renata, ¡SI!. Eso hubiese ayudado mucho con el tema de la lactancia.
- Me tardé mucho en pedir ayuda. Debí haber llamado a una especialista mucho antes. A los dos meses, ya Nico estaba acostumbrado a tomar del biberón.

Pero no se puede vivir pensando en "que hubiese pasado si...".

Por eso seguí usando el extractor lo más que pudiese. También probé todo té, cada galleta, cada recomendación que me dieron para subir la producción. Honestamente nunca ví un cambio dramático...y todo esto me llevaba a un estado de frustración.

Los primero meses eran sencillo sacarme la leche mientras el dormía (por que era lo único que hacía).  Mi esposo y yo trabajamos desde casa pero el tiene que salir mucho a las sesiones de fotos. Por esto se me empezó a hacer más difícil usar el extractor con tanta frecuencia. Si Nico me necesitaba, me necesitaba. Y no iba a dejarlo llorando por sacarme leche. Por supuesto, como sabemos, el tema de la leche es a demanda- y  por supuesto, mi producción comenzó a bajar.

Antes del mes, Nico estaba tomando 100% mi leche.
A los 3 meses, el estaba tomando 75% de mi leche/ 25% formula.
A los 4 meses, estábamos mas o menos en 50/50.

A los 4 meses y medio, decidí intentar una vez más CON TODAS LAS GANAS. Le pedí ayuda a mi esposo para que él atendiese a Nico mientras yo intentaba con todo. Volví a abrir una aplicación donde puedes monitorear todo. Escribía cuantas veces, cuanta leche salió, etc. Tuve días mas o menos y días no tan buenos.

Pero este último intento me hizo darme cuenta que no estaba disfrutando a mi bebé por estar conectada a una máquina tanta horas al día. Y al final, ni funcionó porque no me salía suficiente.

De todo corazón, yo quería darle pecho. Quería esa conexión de la que tanto hablan. 
De todo corazón, odiaba el extractor. Me dolía pensar que Nico me necesitaba y yo no estaba para él.

Así que con el corazón roto, decidí dejar de sacarme leche ...poco a poco por miedo a la mastitis. Tuve varios ductos tapados durante esos 5+ meses y dolieron demasiado como para arriesgarme a algo peor. Lloré tantas veces...le lloraba a Nico pidiéndole perdón. Le hablaba y le pedía que me disculpara porque esto "no funcionó".

Luego tuve un momento de claridad:
- Estoy orgullosa de mí misma por haber usado el extractor por más de 5 meses; por darle lo más que pudiese de mi leche.
- Me sentí LIBRE. Libre de poder jugar con Nico sin mirar al reloj- libre de rezarle a todos los santos mientras me sacaba leche para que el no se despertara. Libre de poder hacer planes en familia sin tener que llevarme la máquina o sin planear que fuese solo en ciertas horas.
- Pero lo más importante es que me dí cuenta que mi bebé me AMA A MI- que no tiene nada que ver con tener una teta de por medio. Mi bebé me ama por ese amor que nos tenemos, y no porque me ve como una fuente de comida.  Nico necesitaba a una mamá feliz, una mamá que jugara con él, que lo abrazara... y eso es más importante que la leche. Así de simple.

Claro que me hubiese gustado poder darle pecho, pero si hay algo que estoy segura es de esta conexión tan hermosa que tenemos- y eso no lo cambio por nada.